
Un par de años antes de iniciar el nuevo milenio muchos niños venezolanos disfrutaban de juegos tan populares como la “pelotica de goma” también conocido como “gomita”, aunque si hablamos de diversiones mas sencillas abundan los millenials que recuerdan la alegría que les provocaba salir con los vecinitos a mojarse con la lluvia, jugar al escondite o el famoso “tocaíto”, indudablemente grandes opciones para el sano entretenimiento después de ir a clases y hacer las tareas; aunque no era muy común la dependencia por los aparatos tecnológicos de la época, de vez en cuando surgía la oportunidad de los retos entre amigos por ver quien ganaba dándole un rato a los controles de alguna consola de esas pioneras que hoy son catalogadas como legendarias por cualquier gamer. Si hay algo que marcó a toda esta generación de venezolanos fueron los programas de televisión y la música que sonaba por aquellos años, cualquier cantidad de series nacionales y sketches que imponían modas tanto para hablar como para vestir, y una variedad musical tanto nacional como extranjera que ponía a cantar a los chamitos ¡Ufff con aquella emoción! independientemente del género musical de su preferencia… Y de repente ¡boom! el cambio político afectó todo…
Cuando mis compañeros de clases y yo estábamos terminando la primaria vimos como una campaña electoral empezaba a dibujar lo que sería el futuro próximo de la nación, en efecto se notaba un radicalismo que se hacía eco en cada hogar venezolano, unos a favor de un cambio y otros en contra de lo que olfateaban como una dictadura, el supuesto cambio se hacía llamar socialismo y se instaló de tal manera en la sociedad venezolana que hasta los integrantes de una misma familia empezaron una confrontación que con los años se haría mas férrea consolidando uno de los efectos mas notorios del gobierno recién instaurado: LA DIVISIÓN. Así se iba dibujando el panorama sociopolítico de Venezuela que con una serie de nuevas expresiones, leyes y prácticas impactaron en cualquier cantidad de áreas que conforman la cotidianidad, al iniciar el nuevo milenio las cosas en Venezuela ya no funcionaban igual, y esos chamitos que jugaban a la pelotica de goma ya eran adolescentes que iban al liceo encontrándose en las calles y avenidas con grupos de manifestantes, así como también se hizo común el intenso bullicio de los cacerolazos nocturnos que acompañaba como soundtrack al sagrado acto de estudiar para la evaluación académica del día siguiente…
Había algo en el ambiente que indicaba que la situación no era normal, las largas cadenas nacionales en radio y televisión fueron un duro golpe para el entretenimiento, como si los medios de comunicación masiva del país hubiesen perdido su encanto, y parecía tan pintoresco ver a los adultos de la época discutir por política como si se tratara de su nuevo deporte favorito; avanzando el nuevo milenio y con el los chamos en su bachillerato con la tarea agregada de comprender el contexto sociopolítico de la nación para poder fijar una posición al respecto ¡todo estaba inundado por la política! esos adultos que con su voto colocaron al socialismo en el poder habían causado un escenario catastrófico que no solo afectaría a los niños y adolescentes que venían creciendo sino también a los hijos de éstos e inclusive los nietos de aquellos millenials que empezaron a procrear desde muy jóvenes.
Los primeros cinco años del nuevo milenio fueron clave para descifrar lo que vendría después si es que alguien aún tenía dudas, ese período sirvió para ver un poco mejor la estrategia que mantenía a un gobierno atornillado a su silla y a una población que navegaba entre las necesidades y el miedo, cada movilización gigantesca terminaba en un simple intento de quienes salían a reclamar contra un gobierno que seguía aferrado al poder, como si ningún descontento lograra ser suficiente, ni siquiera los votos eran suficientes… Cada resultado electoral era un golpe emocional para quienes anhelaban una realidad distinta en el país; el quinquenio siguiente trajo consigo el oportunismo hecho política, ya la población dudaba hasta de los mismos representantes de la oposición que se hacían llamar líderes porque inició una especie de camuflaje que para la década siguiente dejaría ver la proliferación de fenómenos tan repugnantes como la creación de partidos políticos con discurso opositor y jugadas a favor del gobierno, hechos de corrupción ampliamente investigados y expuestos a la luz pública pero cobijados por la impunidad, entre otras situaciones que abarcarían una larga lista de factores que han quedado registrados en la historia. En ese segundo quinquenio del nuevo milenio los chamos que tuvieron que estudiar el bachillerato entre protestas y cacerolazos se habían convertido en los nuevos universitarios que enfrentaban las bombas lacrimógenas y los perdigones en las cercanías de sus respectivas casas de estudio…
Los canales de televisión, las emisoras radiales y los periódicos cada vez eran menos, los que siguieron activos en sus funciones ya no eran los mismos desde el punto de vista de la línea editorial, era evidente la censura y empezaba el recurso digital a mostrar una alternativa a pesar de la lentitud y poca calidad que caracterizó al internet de aquella época. Los universitarios encontraron en Twitter una opción de difusión informativa que luego fue muy utilizada por la población en general, ya para la segunda década del nuevo milenio muchos de aquellos universitarios que tuvieron que correr para esquivar las lacrimógenas se habían graduado, Venezuela contaba con nuevos profesionales y escasos empleos, lo que generó que año tras año aumentara en grandes porcentajes la cifra de quienes decidían irse a otros países en busca de oportunidades, a esa situación se le suma la crisis económica que endureció de manera inolvidable y ocasionó un duro golpe en la alimentación de una mayoría que hoy recuerda la época de la yuca y las lentejas como una de las experiencias de resiliencia que mas han marcado sus respectivos cuadernos de aprendizaje, sin dejar de mencionar hechos como las colas para comprar alimentos, las colas para surtir los vehículos de combustible, el deterioro de los servicios públicos, la inflación, entre otros factores que han sido determinantes para que mas de ocho millones de venezolanos se expandieran por el mundo.
La tercera década del nuevo milenio está en curso y con ella una cantidad de hechos y situaciones que inundan cada día las página de noticias y redes sociales, pero aún siguen en el poder los personajes que forman parte de ese socialismo que lleva casi tres décadas en el poder, aunque en enero del presente año ocurrió la extracción presidencial que todos conocemos todavía no se define un mejor panorama sociopolítico para Venezuela, el deseo de muchos es que el país tenga un estado de derecho, unos poderes independientes, una mejor calidad de vida y todo lo que implique un buen funcionamiento en todas las áreas que conforman al Estado, los treintones (casi cuarentones) venezolanos que hoy estamos en el país o los que se encuentran en otros países hemos ejercido y seguimos ejerciendo los roles de intérpretes, observadores y testigos en primera fila de la historia reciente de Venezuela, porque ni siquiera teníamos la edad exigida por la ley para votar cuando otros se encargaron de llevar al poder a un modelo político que terminaría afectando negativamente a toda la nación por muchos años.
Como abogada venezolana muchas veces me pongo a reflexionar acerca de un Estado de Derecho real y en como beneficiaría al país, en una correcta distribución del poder en el que cada órgano estatal funcione de manera independiente, en el ejercicio de los derechos y el goce de las garantías de manera efectiva en la práctica y no como una teoría ornamental, sin duda alguna la institucionalidad es clave para dar pasos firmes hacia adelante, si los venezolanos no confían en sus instituciones es porque han sido muchos años de daños los que han fomentando la desconfianza, sería muy distinto votar si el órgano electoral actúa con imparcialidad y transparencia, sería muy distinto ir a un tribunal si el sistema de justicia se dedicara a dar oportuna respuesta de conformidad con las leyes de la República y con fundamento en los hechos que han sido ventilados durante el proceso, sería muy distinto plantear soluciones para las distintas problemáticas municipales, estadales y nacionales si las autoridades se condujeran en virtud de sus atribuciones y capacidad de gestión.
Mis queridos lectores, hablar hoy con los treintones (casi cuarentones) venezolanos es hablar quienes crecimos durante el desarrollo de todo este fenómeno sociopolítico,hablar hoy con los treintones (casi cuarentones) venezolanos es recibir información directa de quienes llevamos años estando EN PRIMERA FILA.









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