Otra reconversión más…

A pocos días de la nueva reconversión monetaria en Venezuela salgo a la calle y observo… ¿Qué observo? Observo que el dólar cada vez cumple un rol más protagónico, el Bolívar digital es apenas un extra que corre la misma suerte que sus antecesores el Bolívar soberano y el Bolívar fuerte en esta película económica…

Eso de quitarle seis ceros a la moneda es una especie de método ilusorio, algo que ya ha sido aplicado y no ha funcionado, una fórmula que no merece repetición y aún así ya ha completado la trilogía. Ir a la calle, visitar negocios, hablar con vendedores y compradores es el medio directo por excelencia para estudiar este fenómeno…

Estrenar un nuevo cono monetario ¿Qué sentido tiene en plena crisis económica? El dólar en años recientes ha sido el respaldo de comerciantes y no comerciantes, una opción para que no se les devalúen sus ahorros y capitales, aunque no es el único salvavidas, las criptomonedas también entran en el set, son como esos actores de reparto que a muchos no terminan de convencer pero cumplen con el personaje.

Y así se sigue proyectando este film, siendo los venezolanos con menores recursos los más afectados, pero ¿qué se hace en estos casos? Muchos creen que todo lo resuelven los emprendimientos, porque de un tiempo para acá se suele llamar emprendor a cualquier persona que venda algo o practique algún oficio, que mal nos acostumbramos a las “tendencias” nacionales, siendo una realidad que las ventas y servicios siempre han tenido lugar en el país, pero así estará de jodida la situación económica que cualquier actividad normal es vista como un gran emprendimiento y a cualquiera se le ve como un héroe…

A veces pienso que la única reconversión que hace falta en Venezuela es la reconversión mental colectiva, que como ciudadanos nos saquemos el chip que por años ha contribuido a que socialmente estemos como estamos, la mentalidad colectiva debe mejorar, se trata de un asunto cultural que necesita un mayor esfuerzo por parte de todos para hacer país, para construir eso que llamamos sociedad y para no subestimarnos.

Adhesión a la apelación.

La adhesión es un recurso secundario o accesorio de la apelación principal, tiende a restablecer en cierto modo la igualdad de las partes y el equilibrio del proceso en segunda instancia. La adhesión a la apelación es equivalente a la apelación incidental italiana, siendo la apelación incidental necesaria cuando el apelado quiere obtener una reformatio in peius contra el apelante; mientras que la adhesión a la apelación es una forma de intervención permitida por la ley a favor de quien fue parte en primera instancia, como litisconsorte del apelante; mediante la adhesión, él se beneficia de la apelación del litisconsorte, en los capítulos de la sentencia en los cuales tiene interés común con el apelante.

Concepto de adhesión a la apelación: es el recurso accesorio y subordinado a la apelación principal por el cual la parte que no apeló de la sentencia en que hubo vencimiento recíproco de los litigantes, solicita en la alzada la reforma de la sentencia apelada, en perjuicio del apelante, en aquellos puntos iguales o diferentes de los de la apelación principal, en que la sentencia del primer juez produce gravamen al adherente.

Según el principio de la prohibición de la reformatio in peius: “cuando existe vencimiento recíproco de ambas partes y una sola de ellas apela, el juez de alzada no puede reformar la sentencia apelada empeorando la condición del apelante”. La adhesión a la apelación viene a moderar la rigidez del sistema en este punto y a hacer posible que el juez de alzada pueda reformar la sentencia apelada, empeorando la condición del apelante, toda vez que la adhesión a la apelación produce la devolución al juez ad quem, de aquellos puntos o cuestiones que gravan al adherente, sobre los cuales no propuso apelación principal; y hace adquirir así al juez de alzada la jurisdicción sobre toda la causa, tal como ésta había quedado delimitada en su objeto después de la contestación de la demanda.

¿Con experiencia o sin experiencia?

Hola a todos mis lectores, hoy quiero compartir ustedes en la sección #Gente de este blog un tema que me llama mucho la atención, se trata de la condición que exige la mayoría de los patronos para poder contratar a sus empleados: experiencia previa. Me causa un poco de asombro la errada percepción que tienen los propietarios de empresas con respecto al desempeño laboral, si revisamos lo que sucedía hasta hace unos 20 años atrás en Venezuela, nos encontramos con que cualquier centro de trabajo contaba con un personal experimentado pero a la vez sumaban a su nómina personas sin experiencia para capacitarlas y así progresar en sus actividades laborales.

Actualmente es común encontrar entre los requisitos para optar por un empleo la exigencia “con experiencia” como si se tratara de facilitar el funcionamiento de los negocios, cuando la realidad es otra porque dentro de la población jóven hay muchas chicas y chicos que por razones económicas están prefiriendo buscar un empleo que inscribirse en una universidad, ya que en tiempos de crisis resulta muy difícil costear una carrera. Debido a este fenómeno, la juventud está tomando cualquiera de las opciones más viables: emigrar, trabajar en cualquier establecimiento, emprender su propio negocio o no hacer nada.

Quienes tienen como opción más inmediata conseguir un empleo se están viendo afectados por la falta de experiencia, ya que el sector empresarial no está formando a su personal, los quieren “aprendidos”, cosa que no es coherente con la realidad, si se trata del primer empleo de un jóven ¿Cómo va a tener experiencia? La experiencia la va a adquirir con su primer trabajo, con el tiempo y con la práctica, he allí una problemática seria.

Este es un tema al que hay que meterle la lupa, si los patronos no están propiciando la capacitación de su personal simplemente no le están apostando al progreso, porque si esa persona a contratar dice tener experiencia en algo y realmente no la tiene no va a avanzar en su desempeño, y si peor aún esa persona tuvo experiencias previas con un sinfín de errores va a trasladar esos errores a su nuevo empleo. Experiencia no siempre es sinónimo de eficiencia y eficacia, experiencia no significa que vas a hacer las cosas bien…

Este es uno de los golpes más duros que afectan a los jóvenes trabajadores, esa limitante a la cual se le suma un salario mínimo insuficiente para cubrir buena parte de sus gastos, un contrato corto para que no gocen de inamovilidad laboral, entre otros tantos factores que hacen al trabajo por cuenta ajena un mercado poco apetecible para quienes tienen una mejor opción. Quizá esta es una de las razones por las que ha crecido la economía informal en nuestro país, casi nadie quiere trabajarle a un patrono en esas condiciones y si se tiene un capital mínimo para invertir en un emprendimiento independiente resulta mucho mejor, hoy por hoy sale mejor ser un aventurero laboral que un trabajador bajo dependencia…

Competencia subjetiva (Inhibición y Recusación)

Cuando se nos presenta un caso en vía judicial, existe la posibilidad de que el juez se encuentre incurso en alguna limitación que no le permita impartir justicia en un caso concreto. La competencia subjetiva del juez se define entonces como la absoluta idoneidad personal para conocer de una causa concreta, por la ausencia de toda vinculación suya con los sujetos o con el objeto de dicha causa.

A la luz de esa definición podemos afirmar que hay diversos límites que influyen de manera directa en la administración de justicia por parte de la persona del juez, tales impedimentos dependen de la posición o vinculación subjetiva del juez con los sujetos de la causa que le corresponde decidir o con el objeto de la misma.

Existen dos instituciones procesales que legalmente ordenan la exclusión del juez del conocimiento de una causa determinada, a disposición del juez encontramos la Inhibición y a disposición de las partes la recusación.

La Inhibición es un acto del juez de separarse voluntariamente del conocimiento de una causa concreta, por encontrarse en una especial posición o vinculación con las partes o con el objeto de la causa, prevista por la ley como causal de recusación. Es importante aclarar que hay legislaciones que no limitan la inhibición a los jueces solamente, sino que la extienden a todos los funcionarios judiciales, así como también a los funcionarios ocasionales: peritos, prácticos, intérpretes, entre otros.

¿Qué es el allanamiento? Es una declaratoria de que se tiene confianza en la rectitud del juez, por lo que la parte a quien podría perjudicar la parcialidad del funcionario inhibido conviene en que éste continúe conociendo la causa y ejerza plenamente sus funciones.

Ahora estudiemos la recusación, ésta institución es un poder de las partes mediante el cual se pretende excluir al juez cuando éste no haya dado cumplimiento al deber de Inhibición. La recusación persigue el mismo efecto que la inhibición, el cual es la exclusión del juez o funcionario del conocimiento de la causa, pero a diferencia de la inhibición, la recusación es un acto procesal de parte.

¿Emprendimiento o comodín?

Reciban un cordial saludo todos mis lectores, hoy en la sección #Gente voy a tratar un tema relacionado con los mecanismos que emplean mis compatriotas venezolanos para enfrentar la crisis económica del país, esta vez no voy a referirme a las actividades del comercio informal porque eso lo abordé en una publicación pasada, hoy voy a hablar de ese escape ingenioso que han encontrado muchos como fuente de ingresos o como distracción con serio potencial económico.

El área predominante para emprender hace más de una década es la de alimentos y bebidas, hay un sinfín de establecimientos y negocios virtuales dedicados a la venta de todos aquellos productos relacionados con la alimentación, desde los platos más variados hasta los dulces más caseros. Es una situación un poco extraña, porque a pesar de que hay negocios que al poco tiempo dejan de ofrecer sus servicios también hay negocios que se han mantenido a pesar de las pocas ventas, me explico… Usted pasa por cualquier local de comida (restaurant, kiosco, tarantín) y no se ve lleno de gente como hace 15 o 20 años atrás que para poder comprar unas empanadas había que esperar bastante rato por la cantidad de clientes que había en ese tipo de establecimientos. En cuestión de cantidad, es menor la demanda porque hay gente que no tiene dinero suficiente como para comer frecuentemente en la calle, por lo que surge la pregunta razonable: ¿cómo se mantienen abiertos ciertos negocios a pesar de la crisis? Hay varias hipótesis: la de tener activos en el exterior, la de ser enchufado del gobierno, la de tener varios negocios y jugar al complemento, entre otras.

Hay personas que se han ido del país para no quedarse trabajando a pérdida y otras que han vendido sus empresas y se han marchado por no tener seguridad económica, inclusive hace poco leí que la primera ganadora de Latín American Idol, nuestra venezolana Mayré Martínez vendió todo su emprendimiento empresarial y desde el año 2009 se fue a vivir a Los Ángeles. Es lógico que al igual que ella muchos han hecho lo mismo, obviamente las cosas en el país deben seguir funcionando, bien o mal pero funcionando porque nada es estático, todo es movimiento; el cambio económico es impresionante, y ocurren rarezas que dibujan incógnitas nada descabelladas…

Ahora, si reviso con cuidado y lo que quiero es encontrar algo más ingenioso desde el punto de vista de lo que significa emprender, me alegra enterarme de que hay gente creativa que se toma el tiempo de hacer las cosas, ya que para mí el término emprendedor es bastante amplio y general, pero entre una persona que venda algún producto común y otra persona que se dedique a crear algo novedoso y diferente, considero más emprendedor al creativo que hizo un mayor esfuerzo. De eso también hay, aquí hay gente ingeniosa y talentosa…

En Ciudad Guayana hay un chico que debido al problema del combustible transformó su vehículo y está haciendo las pruebas para que funcione eléctricamente, en Caracas está la muchacha que fue tendencia por transformar su bicicleta convencional en una bicicleta eléctrica que corre 70 kilómetros por hora, y así como ellos de vez en cuando se dan a conocer otros emprendedores que trabajan con lo que tienen, que son capaces de cambiar su realidad y si se lo proponen también la de otros…